El aumento también cambia los aportes a salud, pensión y el valor de la prima de servicios.
El incremento del salario mínimo para 2026, que será cercano a $1.316.000, no solo beneficia a trabajadores de empresas, sino también a las empleadas domésticas en Colombia, un sector que durante años ha enfrentado altos niveles de informalidad.
Este aumento significa mejores ingresos mensuales y cambios importantes en la forma como los empleadores deben pagar salario, seguridad social y prestaciones.
¿Cómo impacta el nuevo salario mínimo?
Muchas empleadas domésticas reciben ingresos cercanos al salario mínimo, por lo que el ajuste representa más dinero cada mes, ayudando a mejorar su bienestar y capacidad de gasto.
Además, el salario mínimo sirve como base para calcular aportes obligatorios, por lo que también se deben actualizar los pagos a salud, pensión y prima.

Salud y pensión: lo que debe tener en cuenta
Cuando existe un contrato formal, la ley exige que la trabajadora esté afiliada a seguridad social:
- Salud: corresponde al 12,5 % del salario, calculado sobre el ingreso mensual real.
- Pensión: equivale al 16 % del salario, del cual el empleador paga el 12 % y la trabajadora el 4 %.
Con el nuevo salario mínimo, estos aportes aumentan automáticamente, lo que también fortalece la protección social y el futuro pensional de las trabajadoras.
Le Puede Interesar: Gobierno Anuncia Millonario Incentivo Para Taxis Eléctricos en Colombia: https://www.centaurotelevision.com/gobierno-anuncia-millonario-incentivo-para-taxis-electricos-en-colombia/
La prima de servicios también sube
La prima de servicios, que se paga en junio y diciembre, equivale a un salario mensual por cada año trabajado.
En 2026, al calcularse sobre el nuevo salario mínimo, la prima será más alta que en 2025, representando un ingreso extra importante para las empleadas domésticas.
La formalización es clave
Aunque el aumento salarial mejora las condiciones económicas, el verdadero beneficio depende de la formalización del empleo. Sin contrato ni afiliación, muchas trabajadoras siguen sin acceder a estos derechos.
Por eso, el nuevo salario mínimo también es una oportunidad para que más hogares cumplan con la ley y garanticen protección social a quienes realizan labores domésticas.