PUBLICIDAD POLITICA PAGADA

¿Eres libre o solo crees que lo eres?

La verdadera libertad se encuentra en la promesa de Dios

Edward Andrés Díaz Reina

El pasaje de Gálatas 4:21-28 nos presenta una enseñanza profunda a través de una alegoría: dos mujeres, dos hijos y dos pactos. En este contraste, el apóstol Pablo muestra la diferencia entre vivir bajo la ley y vivir bajo la promesa de Dios. Esta reflexión nos invita a examinar nuestra condición espiritual y a reconocer de dónde proviene nuestra verdadera libertad.

“Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos: el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; este es Agar. Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues esta, junto con sus hijos, está en esclavitud. Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; porque más son los hijos de la desolada que de la que tiene marido. Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa” (Gálatas 4:21-28).

Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava Agar y otro de su esposa Sara. Agar representa a aquellos que buscan salvarse por medio de sus obras. Recordemos que ella es la madre de Ismael (Génesis 16:1-4), el hijo con el que Sara y Abraham intentaron “ayudar” a Dios, procurando alcanzar por sus propios medios la bendición de la promesa.

Por eso, Pablo utiliza esta historia de manera alegórica para referirse a la ley y a quienes pretenden ganarse la bendición mediante sus obras.

Por otro lado, Sara, la esposa estéril de Abraham, junto con Isaac, representa a los hijos de la promesa. Su esterilidad resalta que la concepción de Isaac fue completamente obra de Dios (Génesis 21:1-2). De la misma manera, los hijos de la promesa, es decir, la Iglesia, los creyentes, no son producto de sus propias obras, sino resultado del poder de Dios para salvación (Efesios 2:8-9).

Lo que debes tener claro, estimado lector, es que a causa del pecado de Adán, toda la humanidad está muerta en sus delitos y pecados (Efesios 2:1). Para Dios, el pecado conduce a la muerte, mientras que la santidad es vida (Romanos 6:23). Por el pecado de Adán, todos somos pecadores (Romanos 5:12) y, por consiguiente, estamos muertos delante de Dios.

Esto significa que ningún ser humano puede acercarse a Dios por sí mismo, pues está muerto. Para que el ser hombre pueda ir a Dios, es necesario que Él le dé vida (Juan 6:44), así como dio vida a la matriz de Sara para que, a los noventa años, pudiera concebir.

En nosotros, para darnos vida y hacernos nacer de nuevo, el Espíritu Santo obra en nuestros corazones (Juan 3:5-6), concediéndonos la fe salvadora (Filipenses 1:29); esa que nos lleva al arrepentimiento (Hechos 3:19) y a confiar en Cristo y en su obra perfecta en la cruz, mediante la cual limpió todos nuestros pecados y nos hizo perfectos para siempre (Hebreos 10:14).

Por eso, los creyentes estamos representados en Sara e Isaac, el hijo de la promesa. En cambio, aquellos que confían en sus obras son esclavos de ellas mismas y de su pecado (Juan 8:34). Están muertos; no tienen vida ni verdadera libertad.

La libertad, según las Escrituras, no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en vivir para la gloria de Cristo en santidad (Gálatas 5:13). Sin embargo, quien es esclavo de sus obras no puede hacerlo; cree que es libre, pero en realidad está atrapado en una cárcel de la que no puede salir.

Por eso también la libre debe prorrumpir en júbilo, como dice el pasaje citado. Aunque los hijos de la esclava sean más en número, están muertos en sus pecados (Mateo 7:13-14), los hijos de la libre, aunque pocos, han recibido la mejor parte.

Estimado lector, ¿dónde te ubicas? ¿Eres hijo de la esclava o de la libre?

Edward Andrés Díaz Reina
Comunicador Social y periodista
En Facebook: Edward Diaz
En Twitter: @edwar199
Blog: edwarddiaz199.wordpress.com
En Linkedin: https://co.linkedin.com/in/edward-andrés-díaz-reina-2858244a

Comparte esta noticia:

PUBLICIDAD POLITICA PAGADA