La abstinencia no provoca por sí sola cambios graves en el cuerpo, aunque la actividad sexual sí puede tener algunos efectos sobre el bienestar.
MARTES DE VIDA MODERNA
Dejar de tener relaciones sexuales durante un tiempo prolongado no suele provocar daños físicos en los hombres. La frecuencia de las relaciones o de la eyaculación tampoco determina por sí sola el estado de salud de la próstata.
Diversos estudios han analizado qué ocurre cuando un hombre pasa varios días sin eyacular y no han encontrado que periodos de abstinencia de corta duración afecten de manera importante la calidad del semen.
En cuanto a la próstata, tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que dejar de tener relaciones sexuales provoque enfermedades en este órgano. Una de las condiciones más comunes con el paso de los años es la hiperplasia prostática benigna, que está relacionada principalmente con el envejecimiento y no con la falta de actividad sexual.
¿Y qué pasa con la eyaculación frecuente?
Algunas investigaciones han encontrado una posible relación entre una mayor frecuencia de eyaculación y un menor riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, esto no significa que eyacular con determinada frecuencia garantice prevenir la enfermedad.
Uno de los estudios más conocidos analizó los hábitos de eyaculación de miles de hombres y encontró una asociación entre una mayor frecuencia y un menor riesgo de cáncer de próstata. Aun así, los investigadores han señalado que se necesitan más estudios para establecer con claridad cómo funciona esta relación.
Por otra parte, mantener una vida sexual activa puede aportar beneficios relacionados con el bienestar, como ayudar a disminuir el estrés y favorecer la relajación.
En conclusión, no tener relaciones sexuales durante un tiempo no significa que el cuerpo masculino vaya a sufrir un deterioro físico por esa razón. La salud de la próstata y del organismo depende de muchos factores, entre ellos la edad, los hábitos de vida y los controles médicos.
Ante síntomas urinarios, dolor, cambios en la función sexual o cualquier otra preocupación, lo recomendable es consultar con un profesional de la salud.