La legislación colombiana establece sanciones para determinados casos de agresión y exige responder por los daños ocasionados.
Un encuentro entre perros durante un paseo puede terminar en una situación difícil para los animales y sus tenedores. Cuando una mascota resulta herida, además de la atención veterinaria que pueda necesitar, pueden surgir responsabilidades económicas y legales para quien tiene a su cargo al animal agresor.
En Colombia, la Ley 1801 de 2016, conocida como el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, contempla medidas específicas para la tenencia de perros de manejo especial y establece consecuencias cuando estos animales atacan a otras mascotas o a personas.
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Las consecuencias de una agresión
El artículo 134 de esta ley señala que, si un perro de manejo especial ataca a otra mascota, su tenedor puede recibir una multa general tipo 3 y está obligado a pagar los daños ocasionados al animal afectado.
Esto significa que, además de la sanción impuesta por la autoridad competente, el responsable debe asumir los gastos y perjuicios derivados de la agresión, según corresponda. La situación puede implicar atención veterinaria y otros costos relacionados con las lesiones.
Cuando el ataque causa lesiones permanentes a una persona, la norma contempla una multa general tipo 4 y la obligación de responder por los daños ocasionados.
Asimismo, si un perro de manejo especial reincide en los ataques contemplados en la ley, pueden adoptarse medidas adicionales, incluido su decomiso para la correspondiente valoración y determinación del manejo que debe recibir.
Estas disposiciones se encuentran en el artículo 134 de la Ley 1801 de 2016.

¿Qué perros se consideran de manejo especial?
La clasificación no depende exclusivamente de la raza. La legislación contempla, entre otros casos, perros que han tenido episodios de agresión contra personas, que han causado la muerte de otros perros y ejemplares entrenados para ataque y defensa.
La norma también establece condiciones específicas para su manejo en espacios públicos y zonas comunes, con el propósito de prevenir incidentes y proteger tanto a las personas como a los animales.
La prevención comienza durante los paseos
Mantener al perro bajo control, utilizar los elementos de manejo exigidos por la normativa y estar atento a su comportamiento son medidas importantes para evitar situaciones de riesgo.
Si se presenta una pelea, la prioridad debe ser proteger a los animales y buscar atención veterinaria cuando sea necesaria, evitando intervenir de manera que se ponga en peligro la integridad de las personas.
La tenencia responsable implica comprender que cuidar de un perro no solo significa proporcionarle alimento, afecto y atención médica. También requiere prevenir situaciones que puedan poner en riesgo a otros animales y asumir las responsabilidades que correspondan cuando se ocasionan daños.
Mascotas Felices, un espacio de Centauro Televisión, promueve la protección animal, el cuidado responsable y una convivencia segura entre los animales de compañía y la comunidad.