La sorprendente razón por la que el mensaje de la salvación por gracia continúa incomodando a millones de personas.
Edward Andrés Díaz Reina
La cruz de Cristo divide a la humanidad en dos caminos: quienes confían en sus propias obras para salvarse y quienes descansan únicamente en la obra perfecta del Salvador. Lo que para unos es motivo de tropiezo, para otros es el poder de Dios para salvación. Este pasaje nos recuerda que el evangelio de la gracia siempre confrontará el orgullo humano.
“Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz” (Gálatas 5:11).
Mi estimado lector, la cruz es un tropiezo. Más aún, Cristo mismo es la piedra de tropiezo, como está escrito: “He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; y el que creyere en él, no será avergonzado” (Romanos 9:33; cf. 1 Pedro 2:7-8).
¿Qué significa esto? Que Cristo y la cruz son el tropezadero de todo aquel que busca salvarse por medio de sus buenas obras. ¿Por qué? Porque enseñan que la única obra necesaria para la salvación es la que Jesucristo realizó en la cruz del Calvario cuando entregó su vida por los pecadores (Juan 19:30; Hebreos 10:12-14).
Su sangre limpió para siempre los pecados de aquellos que son de la fe (Hebreos 9:12-14; 10:14), de tal manera que ya no necesitan realizar obras para obtener la salvación. La salvación se recibe únicamente por medio de la fe, la cual es un don de Dios y no el resultado de los méritos humanos (Efesios 2:8-9).
Por tanto, predicar la necesidad de las obras para alcanzar la salvación, como hacían los falsos maestros en Galacia y de lo cual acusaban injustamente a Pablo, es quitar de en medio el tropiezo de la cruz. Eso, mi estimado lector, es firmar una sentencia de condenación tanto para quien enseña tal doctrina como para quien la practica (Mateo 18:7; Mateo 21:44), pues esa piedra de tropiezo que han removido de su teología los aplastará en el día final.
Por tanto, mi estimado lector, huye de todo lugar donde se enseñe que las obras humanas son necesarias para obtener la salvación y donde se pretenda remover la piedra de tropiezo que es Cristo. Permanece firme en el evangelio de la gracia, confiando únicamente en la obra perfecta y suficiente del Señor Jesucristo para tu salvación.
Edward Andrés Díaz Reina
Comunicador Social y periodista
En Facebook: Edward Diaz
En Twitter: @edwar199
Blog: edwarddiaz199.wordpress.com
En Linkedin: https://co.linkedin.com/in/edward-andrés-díaz-reina-2858244a